miércoles, 8 de marzo de 2017

Poetas del mundo Antiguo

En las frías mañanas,
ahí,
cuando los humos de la vieja fábrica
te van entrando,
como un veneno metálico
en lo más hondo de los pulmones,
va uno,
desconsolado,
sin respuesta,
con su angustia,
como un niño olvidado,
como un un corazón que late en silencio,
como un Rebelde.

Siempre quise ser un Poeta,
siempre quise pintar de colores las nubes grises,
y que en tus entrañas no tejiesen
sus tupidas telas las arañas.

Nunca quise que mis manos estuviesen frías,
tu Sonrisa,
tu alegría,
esa mueca de payasa
que me hace anudarme la bufanda,
y comprender lo que es la luz del día.

Y si mi musa,
mi musa sueca,
vestida de niña española,
y esa mirada,
esos ojos,
que hacen temblar las olas,
al tacto de mi piel,
que me hace respirar las palabras,
que,
que,
que estremecen hasta al
que no siente,
y vuelven a elevarse
desde la nada,
hasta el infinito,
dibujando lo que no está escrito.

viernes, 3 de marzo de 2017

Senderos Luminosos

Soñaba con pájaros de colores,
y en mi corazón,
en mi sístole,
en mi diástole,
en mi antigua diapasón,
se dibuja todo el calor que traen prendidas las flores...

Y si el corazón,
viejo compañero de mi vida,
que sigue latiendo,
a cada paso.

Mi corazón,
me guía por el Sendero Luminoso.

Hacia la Victoria.

El Sendero Luminoso que  construyen tus amores...

Ya no hay más rimas,
ni más palabras
que rimen en este mundo en ruinas.

Ni sonetos encadenados,
ni mujeres latinas,

Sólo poetas,
que al contemplar,
al admirar,
ese pedazo de tetas,
ese busto glorioso,
que se erige,
como un barco con las velas desplegadas,
van con su bolígrafo,
entre los dedos,
con los ojos abiertos,
como platos,
escribiendo poemas,
delante de un polígrafo,
que es de un metal pesado
y antiguo
con el sello,
indeleble,
de la suma infinita de un epígrafo.


jueves, 2 de marzo de 2017

MISERIA

Si mis dedos pudiesen deletrear las palabras,
las palabras,
que mi corazón,
agitándose,
me susurra a los oídos,
entonces,
ya no sería jamás,
jamás para siempre,
un poeta,
un abogado,
sería un renegado,
un malnacido de los seres humanos.
Sería una persona perdida.
Que caminando en este invierno,
dando tumbos,
EN LO PROFUNDO DE LA NOCHE,
Podría decir,
podría relatar,
que conozco tu horror,
tu pavor miserable,
y esa laguna,
donde se ahogan todas las alegrías
que ilumina el Sol cada día.
Si he de morir
quiero tenerte despierto.
¡Sálvame!
No me dejes solo.
No me dejes nunca solo,
Padre mío que me hiciste bajar a la Tierra.
Escucha mis versos,
recuerda los antiguos latidos,
y el sentir con que tus hijos
pintan todos tus desvelos.

viernes, 17 de febrero de 2017

Ferrara

Entre las nebulosas brumas que el Po,
esa arteria,
que desde los Apeninos,
lleva,
regala al mar Adriático,
todas las lágrimas de las mamás de Italia,
desde los Apeninos,
perdida entre nieblas,
se encuentra una vieja ciudad amurallada.

Sus muros,
sus piedras,
sus antiguos baluartes,
me hablaban,
y al escuchar,
sentía las espadas chocar,
a los soldados,
a los soldados,
luchar.

Como hombres a los que hiela el espanto.

En España fue mi natura,
en Italia mi ventura,
y en Flandes...

La princesa de Este,
se pasea,
majestuosa por encima de las alfombras
de su castillo de piedra,
Y desde las almenas,
contempla
las miradas de este mundo de mierda.

Ludovico Ariosto,
ese gran poeta,
me susurra versos al oído,

y Girolamo Savonarola,
clama a Dios,
pidiendo venganza, por nuestros pecados,
El Mundo,
La Carne,
El Demonio.

Buonaventura se pasea por las callejuelas,
entre el hielo,
entre el hielo y el frío.
Y yo me río.

¿Por qué?
¿Por qué los domingos por el fútbol me abandonas?
Me decía Francesca...
¿No te gustan mis pasteles?

Tengo que seguir viajando,
¡Spagnolo mio!
Hasta el fin,
Hasta el fin,
allá donde se escuchan esas voces,
para saber,
para sentir,
con las manos ateridas en esta bicicleta,
de qué esta hecho
ese terror que recorre la noche.

viernes, 10 de febrero de 2017

Bohemia de París

Soñaba con una cenicienta,
una mujer,
que se calzase los pies,
con zapatitos de cristales.

Soñaba con una cenicienta,
que perfumase las orillas del Sena,
que se deslizase como una ninfa,
como una Náyade griega.

Una Cenicienta.

Una Princesa que hiciese llorar a los ángeles.

Una Blancanieves que pintase las estrellas de colores.

En su camino de flores.

Por los Campos Elíseos,
y que en las tiendas de lujo,
vistiesen su cuello de cisne,
con pañuelos de ensueño.

Cenicienta,
¿Dónde estás?

Todas las mañanas
me acuerdo de ti.
Y aún oigo las aguas del Río
susurrar las palabras,
los versos que nos alejan del olvido.

Cenicienta.
Cenicienta.,
tú has construido mi ciencia.


sábado, 28 de enero de 2017

Amores perdidos

Me acuerdo,
Ahora de cuando
Mis pies,
Paseaban por el Pont Neuf.

No te había conocido,
Solamente te intuía,

No sabía,
Ignoraba tu nombre,
Desconocìa tu mirada
Que ahora en el corazón llevo grabada.

Si algo,
Si algo,
Esos seràn tus ojos.

Esos ojos que pestañean

Al suspiro de tu mirada.

No conoces el frío,
No sabes de la tristeza que se lleva el río,
Desconoces las verdades que
Acaban descuartizando el olvido.

Mi dulce,
Mi dulce princesa.

Nunca olvidarè tu mirada.
Ni tu bohemia.

Seguirè caminando.

Solo.

Como un perro que en vez de ladrar termina llorando.

sábado, 21 de enero de 2017

Abogados de Silveira

Cuando voy fumando,
fumando por la calle,
por las calles de Avilés,
esta ciudad tan poética,
se me cae la ceniza
por encima,
no es el frío,
son las risas de los niños.

Que bajan jugando en patinete
camino de la estación.

Camino a una vida,
a un mundo
que va tratar de robarles la mirada,

El egoísmo,
y su hija legítima,
la mentira,
tratarán,
levantarán su ofensiva,
lanzando flechas a su pequeño corazón.

En la Caja de Pandora,
aún quedan toneladas de Esperanza,
y así,
los poetas,
los abogados de la Silveira,
los Letrados de los que nada tienen,
ni esperan,
pueden seguir
caminando,
en este frío Norte,
de esta España,
de estas tierras que baña el mar.

Para seguir tus huellas,
las palabras de bienaventuranza,
para que la ceniza que cae sobre mi bufanda,
se transforme en purpurina dorada,
que irradie la luz
que nos aleja de la venganza.