jueves, 27 de abril de 2017

Princesitas

En mi escuela de poetas,
en mi barco,
en mi nave,
repleta de artistas,
acaricia el talento,
la melena,
ese paño que mece el viento.

En el castillete de popa,
manejando el timón,
va mi Princesa,
mi dulce hechicera,
drigiendo la navegación.

Y las letras,
fluyendo a través del corazón,

Las letras,
me hacen escribir esta canción.

Letras...
tu mirada secreta
tu sonrisa de muñeca...

Por algo soy Poeta.




domingo, 23 de abril de 2017

Europa

De las lunas de Júpiter,
dando giros,
a golpes de vino tinto,
la que más marea al Sol
eres tú,
y
Júpiter,
en el Monte Olimpo,
le da un empujón
a Ganímedes...

Pero tú ya llevas
los vocablos
que te hacen blanca.

Y mis dedos,
en el medio del Universo,
en la inmesidad de la galaxia,
van,
sin remedio,
tecleando las palabras,
tratando,
a oscuras,
de conocer la ataraxia.

Existencia.

Providencia.

Y mi vida vestida de colores,
y en mis ojos,
los sones de los poetas,
de los poetas andaluces,
que traen al corazón
el latir,
el sentir,
de los colores,
y el tinte de las flores.

Ah, Europa!
Gracias a ti
nunca está vacía mi copa.

sábado, 22 de abril de 2017

Canción de otoño en primavera

Decía,
escribiendo
desde Nicaragua,
aquellos versos
que fluyen entre las aguas...
y por más,
que no te quitases
esas enaguas,
llevo en mi corazón,
en mi corazón sin saya,
la cicatriz
de tus ojos,
de esos pestañeos
que avivan las llamas.

Y solo por la calle,
voy,
solo y tarde,
por ese camino empedrado,
por donde se escuchan,
como un eco lejano,
los latidos de mis entrañas.

En mis manos,
En mis manos,
habitan las telarañas.

Pero al verte,
ya sueño
en el mar de Mármara.

Allí,
donde los ojos
pueden ver,
lo que el moro,
quiso y no pudo tener.

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...
¡Mas es mía el Alba de oro!

viernes, 21 de abril de 2017

Pétalos de Oro

Entre las arenas del desierto,
allá,
adonde se escuchan
las canciones del hombre tuerto,
donde reposan,
flotando,
en el mar,
los esqueletos de
de
de
un millón de hombres
de un millón de hombres muertos.

Allá,
mucho más,
en las cuevas,
en las cuevas de Alí-Babá.

Donde el rugir de los tambores
hacen la noche vibrar,
donde el fuego de los cañones
hacen el mundo temblar.

Y en el fondo,
en el fondo del mar,
se reflejan
tus pupilas al pestañear.

Y son tus pétalos,
tu mirada dorada,
la que ilumina
el mundo,
el mundo submarino
y su llamada.

Y en la playa,
los poetas,
entre los dedos,
ganamos las palabras,
para describir
tu belleza,
tu belleza,
alada y de princesa.


domingo, 16 de abril de 2017

Hojas de asfalto

Voy por tus calles,
por tus calles azules,
sin saber,
desconociendo mi destino.
Lo reconozco,
voy pensando en las nubes.

En mi planeta,
ese que gira alrededor del sol
brilla tu dulzura,
tu dulzura,
que es más suave que el vino.

Y en minúsculas
mis zapatos pisan las baldosas,
las frías baldosas,
ese camino alabastrado de futuro.

Y sin tener un duro.

Las calles no cambian de color,
al ritmo que pinta tu amor.

Y mi vida,
se enciende con las llamaradas,
que dibujan,
tus guiños,
tus labios de rojo pintado
y el calor de tus miradas.


sábado, 15 de abril de 2017

Lutecia

De vez en cuando,
así,
como si nada,
entre tanto,
mis sentidos
se dan cuenta
del compás de mis latidos.
Caminando,
a lo largo del río,
dentro de mí,
ya no tengo frío.

Cuando te miro.

Esos ojos,
esa boca,
esa mujer
que vive más allá,
en ese infinito que
jamás
derrotará el olvido.

Baco,
el dios del vino,
te contempla
desde el Olimpo,
latiendo,
sintiendo,
y en las manos
un racimo de uvas.

Y el amor,
ya sin dudas.
El amor
se vuelve a pasear
glorioso
por tus viejos bulevares,
en las palabras
del Parnaso,
de aquellas joyas
exquisitas,
que se forjan
al calor
de tu mirada bendita.

viernes, 14 de abril de 2017

Avenidas de gloria

No se oyen trompetas,
ni van los legionarios
soplando sus cornetas.
La calle la recorren
los coches,
los tambores,
los tambores,
resuenan en lo profundo
de los ojos
de aquel poeta
donde siempre es de noche.
Poetas ciegos,
de vino y de vida,
recorren
las alamedas del día,
entrelazando palabras,
trenzando versos
pintados del color
de la alegría,
las calles,
ya no huelen
a lejía,
como me prometías
cada vez que
me recogías
del suelo,
tras de dar tumbos,
mirando al Cielo,
por la Gran Vía.

sábado, 8 de abril de 2017

Siglos de Oro

Anoche cuando dormía,
pensaba,
soñaba,
en tu mirada perdida.
Y entre los dedos,
la vida,
se me escurría...
Agua.
Agua.
Decía,
y este mundo maldecía.
Anoche cuando dormía,
balbucía,
mientras el planeta gira,
el planeta gira y,
y,
no me mira.
Anoche,
Anoche,
cuando dormía,
con los ojos cerrados
te veía,
Anoche,
por debajo de la piel
te sentía
y en lo más profundo
de mi ser
al recordarte
mi corazón latía.
¡Vuelve vida mía!
¡A brillar
en el mediodía!
¡Cuando el sol
nos dice que ya es de día!

domingo, 2 de abril de 2017

Penitencia

En el frío de la tarde,
cuando cae el sol,
retumbando,
se oyen los tambores.
Pies descalzos
recorren las calles,
evocando,
a cada paso,
en cada redoble,
los antiguos dolores.
De madera,
como la cruz,
de madera de roble,
es el gesto del santo,
y en el pedestal
un manto de flores.
Entre el silencio,
a la luz de las candelas,
se escuchan
los viejos cantos.
Y las niñas,
de mantilla y peineta,
encienden las velas,
para recordar
que por ese amor
que nos diste
aún está alegre
esta España tan triste.


viernes, 24 de marzo de 2017

Torres de Marfil

Hace años,
recorriendo la soledad de tu noche,
en un coche,
vi esa luz a lo lejos,
y,
subiendo tus peldaños,
comprendí la magnitud de tu reproche.

En los reflejos
que tu mirada pinta en el Río,
en los destellos que tu luz
irradia al mundo.

En los millones de corazones,
en los millones de besos,
en esta vida que iluminas.

Tus piernas de hierro,
testigo de metal
de una historia,
por donde camina
el amor
y a veces el miedo...

A tu ribera,
a tu vera,
seguimos caminando los poetas.

Hoy es Primavera,
otra vez es Primavera,
otra vez las flores,
pintan las avenidas de olores,
y llenan el aire de colores.




miércoles, 8 de marzo de 2017

Poetas del mundo Antiguo

En las frías mañanas,
ahí,
cuando los humos de la vieja fábrica
te van entrando,
como un veneno metálico
en lo más hondo de los pulmones,
va uno,
desconsolado,
sin respuesta,
con su angustia,
como un niño olvidado,
como un un corazón que late en silencio,
como un Rebelde.

Siempre quise ser un Poeta,
siempre quise pintar de colores las nubes grises,
y que en tus entrañas no tejiesen
sus tupidas telas las arañas.

Nunca quise que mis manos estuviesen frías,
tu Sonrisa,
tu alegría,
esa mueca de payasa
que me hace anudarme la bufanda,
y comprender lo que es la luz del día.

Y si mi musa,
mi musa sueca,
vestida de niña española,
y esa mirada,
esos ojos,
que hacen temblar las olas,
al tacto de mi piel,
que me hace respirar las palabras,
que,
que,
que estremecen hasta al
que no siente,
y vuelven a elevarse
desde la nada,
hasta el infinito,
dibujando lo que no está escrito.

viernes, 3 de marzo de 2017

Senderos Luminosos

Soñaba con pájaros de colores,
y en mi corazón,
en mi sístole,
en mi diástole,
en mi antigua diapasón,
se dibuja todo el calor que traen prendidas las flores...

Y si el corazón,
viejo compañero de mi vida,
que sigue latiendo,
a cada paso.

Mi corazón,
me guía por el Sendero Luminoso.

Hacia la Victoria.

El Sendero Luminoso que  construyen tus amores...

Ya no hay más rimas,
ni más palabras
que rimen en este mundo en ruinas.

Ni sonetos encadenados,
ni mujeres latinas,

Sólo poetas,
que al contemplar,
al admirar,
ese pedazo de tetas,
ese busto glorioso,
que se erige,
como un barco con las velas desplegadas,
van con su bolígrafo,
entre los dedos,
con los ojos abiertos,
como platos,
escribiendo poemas,
delante de un polígrafo,
que es de un metal pesado
y antiguo
con el sello,
indeleble,
de la suma infinita de un epígrafo.


jueves, 2 de marzo de 2017

MISERIA

Si mis dedos pudiesen deletrear las palabras,
las palabras,
que mi corazón,
agitándose,
me susurra a los oídos,
entonces,
ya no sería jamás,
jamás para siempre,
un poeta,
un abogado,
sería un renegado,
un malnacido de los seres humanos.
Sería una persona perdida.
Que caminando en este invierno,
dando tumbos,
EN LO PROFUNDO DE LA NOCHE,
Podría decir,
podría relatar,
que conozco tu horror,
tu pavor miserable,
y esa laguna,
donde se ahogan todas las alegrías
que ilumina el Sol cada día.
Si he de morir
quiero tenerte despierto.
¡Sálvame!
No me dejes solo.
No me dejes nunca solo,
Padre mío que me hiciste bajar a la Tierra.
Escucha mis versos,
recuerda los antiguos latidos,
y el sentir con que tus hijos
pintan todos tus desvelos.

viernes, 17 de febrero de 2017

Ferrara

Entre las nebulosas brumas que el Po,
esa arteria,
que desde los Apeninos,
lleva,
regala al mar Adriático,
todas las lágrimas de las mamás de Italia,
desde los Apeninos,
perdida entre nieblas,
se encuentra una vieja ciudad amurallada.

Sus muros,
sus piedras,
sus antiguos baluartes,
me hablaban,
y al escuchar,
sentía las espadas chocar,
a los soldados,
a los soldados,
luchar.

Como hombres a los que hiela el espanto.

En España fue mi natura,
en Italia mi ventura,
y en Flandes...

La princesa de Este,
se pasea,
majestuosa por encima de las alfombras
de su castillo de piedra,
Y desde las almenas,
contempla
las miradas de este mundo de mierda.

Ludovico Ariosto,
ese gran poeta,
me susurra versos al oído,

y Girolamo Savonarola,
clama a Dios,
pidiendo venganza, por nuestros pecados,
El Mundo,
La Carne,
El Demonio.

Buonaventura se pasea por las callejuelas,
entre el hielo,
entre el hielo y el frío.
Y yo me río.

¿Por qué?
¿Por qué los domingos por el fútbol me abandonas?
Me decía Francesca...
¿No te gustan mis pasteles?

Tengo que seguir viajando,
¡Spagnolo mio!
Hasta el fin,
Hasta el fin,
allá donde se escuchan esas voces,
para saber,
para sentir,
con las manos ateridas en esta bicicleta,
de qué esta hecho
ese terror que recorre la noche.

viernes, 10 de febrero de 2017

Bohemia de París

Soñaba con una cenicienta,
una mujer,
que se calzase los pies,
con zapatitos de cristales.

Soñaba con una cenicienta,
que perfumase las orillas del Sena,
que se deslizase como una ninfa,
como una Náyade griega.

Una Cenicienta.

Una Princesa que hiciese llorar a los ángeles.

Una Blancanieves que pintase las estrellas de colores.

En su camino de flores.

Por los Campos Elíseos,
y que en las tiendas de lujo,
vistiesen su cuello de cisne,
con pañuelos de ensueño.

Cenicienta,
¿Dónde estás?

Todas las mañanas
me acuerdo de ti.
Y aún oigo las aguas del Río
susurrar las palabras,
los versos que nos alejan del olvido.

Cenicienta.
Cenicienta.,
tú has construido mi ciencia.


sábado, 21 de enero de 2017

Abogados de Silveira

Cuando voy fumando,
fumando por la calle,
por las calles de Avilés,
esta ciudad tan poética,
se me cae la ceniza
por encima,
no es el frío,
son las risas de los niños.

Que bajan jugando en patinete
camino de la estación.

Camino a una vida,
a un mundo
que va tratar de robarles la mirada,

El egoísmo,
y su hija legítima,
la mentira,
tratarán,
levantarán su ofensiva,
lanzando flechas a su pequeño corazón.

En la Caja de Pandora,
aún quedan toneladas de Esperanza,
y así,
los poetas,
los abogados de la Silveira,
los Letrados de los que nada tienen,
ni esperan,
pueden seguir
caminando,
en este frío Norte,
de esta España,
de estas tierras que baña el mar.

Para seguir tus huellas,
las palabras de bienaventuranza,
para que la ceniza que cae sobre mi bufanda,
se transforme en purpurina dorada,
que irradie la luz
que nos aleja de la venganza.


jueves, 19 de enero de 2017

CON LA MUERTE EN LOS TALONES

Trae el viento malas noticias,
la gente,
por la calle discute,
y tratan de violar a las novicias...

En los Pueblos Profundos de la España Eterna,
vuelven a sonar las campanas,
para estampar las tormentas.

Estampar...
Espantar,
rima en consonante.

Suena igual.

Y en tu corazón,
resuena,
si pudiese,
de la misma manera.

Tu silencio,
retumbando sigue ahogando nuestra voz.

En el vacío inerte.

A pesar de todo,
resbalando,
reptando,
luchando,
contra el frío que congela las manos.

Aún así.

Siento las uñas al final de los dedos,
y el frío,
el frío.

En los bolsillos rotos.

¿Por qué será que aún así puedo sonreír?
¿Cuál?
¿Cuál será la Recompensa?

viernes, 13 de enero de 2017

Infinito

Ahora, pasados los años, pasado el tiempo,
me viene a la mente aquella mañana
en Venecia,
cuando la vida empezaba,
y las suelas de las botas empezaban a desgastarse,
y la Policía,
la Policía,
me miraba por primera vez a los ojos,
a las orillas de la Laguna,
allá en donde se diluye tu amor,
y la nostalgia,
al compás del latido de mi corazón.
el Humo,
el humo,
va haciendo volutas por los aires,
resoplando por los caminos que llevan al mar.
La estela de las olas,
del bramido de las marsopas,
haciéndose eco del pestañeo de tus ojos,
allá en el Polo Sur,
donde tu calor se abre paso deshaciendo los glaciares,
allá,
donde habita y se muere el olvido,
va tu eterna mirada
conquistando
las más lejanas y frías latitudes polares.
¿Por qué?
Dicen algunos.
Porque eres inexorable,
respondo yo,
Por más que quieran,
Por mucho que lo intenten,
se rasguen las vestiduras
y se abran las venas,
nada pueden
frente a tu amor eterno.
Incapaces,
impotentes,
ven recorrer,
pasar la vida,
a ti,
Mujer,
con la capa dorada,
y los labios de rojo pintados,
desfila tu majestad,
delineando el infinito,
que en Venecia,
pintaron tus dulces ojos de verde,
para volver a recordar
lo que todavía no está escrito.